La transformación en guerreros despiertos

¿Cómo despertamos nuestra compasión? Con la máxima budista de “Tres objetos, tres venenos y tres semillas de virtud” En las enseñanzas budistas, a los asuntos turbios se les llama klesha, que significa veneno, y hay tres venenos promordiales: la pasión (deseo ansioso), la agresión (aversión) y la ignorancia (no me importa nada). La instrucción esencial de la enseñanza Lojong es, paradójicamente: hagas lo que hagas, no trates de que estos sentimientos indeseados desaparezcan.