La transformación en guerreros despiertos

¿Cómo despertamos nuestra compasión? Con la máxima budista de “Tres objetos, tres venenos y tres semillas de virtud” En las enseñanzas budistas, a los asuntos turbios se les llama klesha, que significa veneno, y hay tres venenos promordiales: la pasión (deseo ansioso), la agresión (aversión) y la ignorancia (no me importa nada). La instrucción esencial de la enseñanza Lojong es, paradójicamente: hagas lo que hagas, no trates de que estos sentimientos indeseados desaparezcan.

Meditar a la hora del te

¿Por qué no aprovechar ese momento relajan de la sobremesa para meditar con una buena taza  de te o de café? Nos sentamos cómodamente y acercamos la taza a la nariz aspirando su aroma. Mantenemos el tiempo de la inhalación por un tiempo mayor de lo habitual, de forma lenta y profunda. Repetimos esa inhalación a la vez que escuchamos el sonido que produce esa sutil entrada de aire en nuestros pulmones. Agarramos la taza con las dos manos y volvemos a hacercarla a nuestra nariz